Hacer senderismo es una de las actividades más gratificantes que existen, existiendo infinidad de rutas alrededor del mundo para hacer. En este tipo de aventuras, nuestros pies son los grandes protagonistas, ya que recorren kilómetros y kilómetros por diferentes terrenos. Sin embargo, no siempre les prestamos la atención que merecen, pudiéndose crear infinidad de problemas. El cansancio, las ampollas, los dolores en el talón o las molestias en rodillas y espalda pueden aparecer cuando menos lo esperamos y arruinar por completo una escapada que se había planeado desde hace tiempo.

La mayoría de estos problemas no tienen que ver solo con el calzado, sino con la forma en la que se camina. Cada persona pisa de manera diferente, y esas pequeñas diferencias pueden generar desequilibrios que, con el tiempo, provocan sobrecargas o lesiones. En este paso, nunca mejor dicho, es donde entra en juego el estudio pisada y plantillas, una herramienta útil, sencilla y accesible para entender cómo se comportan nuestros pies al caminar o correr.

En este artículo exploraremos qué es exactamente un estudio de pisada, por qué resulta especialmente útil para viajeros, qué problemas ayuda a prevenir, cómo se realiza y qué beneficios se obtienen a corto y largo plazo.

¿Qué es un estudio de la pisada y cómo se hace?

Un estudio de la pisada es una prueba que analiza cómo se caminas o se corre. Este estudio lo realiza un podólogo especializado, con la ayuda de plataformas especiales y sensores que miden la forma en que los pies tocan el suelo, el reparto de peso, la velocidad del paso y el movimiento de las piernas. De igual manera, se observa la postura y el alineamiento del cuerpo para detectar posibles desequilibrios que afectan no solo a los pies, sino también a las rodillas, caderas y espalda.

Durante la prueba, se camina de forma normal, descalzo o con calzado, sobre una plataforma que registra la huella plantar y otros datos biomecánicos. Los podólogos utilizan cámaras y tecnología 3D para complementar la evaluación, analizando los resultados y determinando si existe alguna alteración en la forma de pisar, como una pronación excesiva (cuando el pie gira demasiado hacia adentro) o una supinación (cuando gira hacia afuera). Lo más importante de todo es que no es una prueba invasiva ni complicada, siendo rápida, indolora y que se puede realizar en pocos minutos. A partir de los resultados, el especialista puede recomendar ejercicios correctivos, cambios de calzado o plantillas personalizadas.

¿Por qué es importante para los amantes del senderismo?

Cuando se viaja, especialmente si se hace a pie o se recorren largas distancias, los pies están sometidos a un esfuerzo constante. Caminar por terrenos irregulares, pasar horas de pie explorando un lugar o cargar una mochila en rutas de montaña puede causar molestias si la pisada no es adecuada. Por ello, muchas personas sienten fatiga, dolor en los talones o molestias en las rodillas tras unos días de viaje, sin saber que la causa puede estar en cómo pisan.

Durante las rutas de senderismo el impacto es aún mayor. Los desniveles del terreno, el peso del equipo, las bajadas pronunciadas y la repetición del movimiento durante horas hacen que los pies trabajen al máximo. Una mala pisada puede provocar no solo dolor, sino también lesiones como fascitis plantar, tendinitis o problemas en el tobillo. Un estudio de pisada permite detectar estos riesgos antes de que aparezcan y actuar de forma preventiva..

Lesiones comunes por una pisada incorrecta

Una mala pisada no suele notarse de inmediato, pero con el tiempo puede provocar una serie de molestias o lesiones. Entre las más frecuentes está la fascitis plantar, una inflamación dolorosa en la planta del pie que aparece especialmente por las mañanas o tras largos paseos. De la misma manera, es común el dolor de talón o la aparición de callos y durezas en zonas donde el pie roza más de lo normal por una pisada desigual.

En personas que caminan mucho, pueden aparecer problemas en las rodillas, como el síndrome de la cintilla iliotibial o dolores en la rótula. Estos no siempre se originan en la rodilla, sino que pueden tener su causa en un mal apoyo del pie. Asimismo, también pueden desarrollarse molestias en la espalda baja, ya que el cuerpo entero compensa los desequilibrios en la forma de caminar, haciendo que incluso los tobillos pueden volverse inestables si la pisada no es equilibrada.

Beneficios de realizar un estudio de pisada antes del próximo viaje

Por todo esto, realizar un estudio de pisada antes de un viaje, más aún cuando se va a hacer senderismo, puede marcar la diferencia entre una experiencia placentera y una llena de molestias. Los principales beneficios de hacerse un estudio son:

  • El primer gran beneficio es la prevención de lesiones. Al saber cómo se camina, es posible corregir fallos, normalmente con plantillas personalizadas, antes de que generen dolor. Esto se traduce en más resistencia, menos fatiga y mayor confianza al caminar durante horas o recorrer terrenos exigentes.
  • Otro beneficio importante es la mejora del rendimiento, ya que al pisar correctamente, los músculos trabajan de manera más eficiente, se reduce el esfuerzo innecesario y se aprovecha mejor cada paso. Esto no solo alivia los pies, sino que también mejora la postura general y reduce el riesgo de contracturas en otras partes del cuerpo.
  • Por otro lado, al tener información precisa sobre la pisada, se puede elegir el calzado que mejor se adapte al pie. La idoneidad del calzado es un factor a tener en cuenta a la hora de caminar de forma continuada.
  • Por último, un estudio de la pisada ofrece tranquilidad, ya que saber que los pies están bien analizados y cuidados permite disfrutar del viaje sin preocupaciones. No se trata de algo solo para deportistas de élite, ya que cualquier persona que ame viajar o caminar puede beneficiarse de esta evaluación.