Situada en las impresionantes costas de Groenlandia, Nuuk se ha revelado como un excelente destino turístico que se ha fundido con el Ártico. Esta capital, abrazada por majestuosas montañas y bañada por las aguas frías del Océano Atlántico, es mucho más que la puerta de entrada a la vasta belleza del Ártico. Para empezar, el corazón de la ciudad alberga el Museo Nacional de Groenlandia, donde las exposiciones revelan la fascinante historia de la isla, desde sus antiguas tradiciones inuit hasta la modernidad. Por otro lado, la Catedral de Nuuk, con su arquitectura distintiva, se alza como un símbolo de fe y una vista panorámica del paisaje circundante.

En tu visita podrás explorar también el colorido mercado de Nuuk, en el que los pescadores locales ofrecen su captura del día, desde el bacalao fresco hasta las gambas más suculentas. Además, su escena culinaria es totalmente exótica, donde platos como el «suovasorbet», un helado de carne de reno, o el «muttabaq», una empanada rellena con carne y vegetales, ofrecen una auténtica experiencia groenlandesa. Así pues, a lo largo de este artículo conoceremos todo lo que hay que ver, que hacer y comer en Nuuk, Groenlandia.

Museo Nacional de Groenlandia

El Museo Nacional de Groenlandia es un crisol de la fascinante historia y la rica cultura de esta impresionante isla ártica. Sus exhibiciones, meticulosamente curadas, ofrecen un viaje cautivador a través del tiempo y del vasto territorio groenlandés. Las colecciones arqueológicas presentan artefactos antiguos, desde herramientas de piedra de las primeras culturas inuit hasta objetos utilizados en la vida cotidiana por los colonos vikingos.

La sala de etnografía ilustra la vida tradicional inuit, destacando sus habilidades de caza y pesca, mientras que la sección de arte contemporáneo revela la expresión artística única de la población local. El museo también alberga una destacada muestra de la naturaleza groenlandesa, con exposiciones dedicadas a la fauna marina y terrestre, así como a la geología del país. Entre los tesoros notables se encuentran especímenes de animales árticos y herramientas tradicionales utilizadas por los cazadores locales.

Katuaq

Katuaq se erige como el epicentro de las expresiones artísticas y eventos contemporáneos en Groenlandia. Este moderno centro cultural, diseñado para fusionarse con la escenografía ártica circundante, alberga una amplia gama de actividades y experiencias. Dentro de sus vanguardistas instalaciones, los visitantes pueden disfrutar de eventos culturales, desde presentaciones teatrales y conciertos hasta proyecciones de películas y exposiciones de arte.

Inaugurado el 15 de febrero de 1997, la arquitectura única de Katuaq, con su fachada de vidrio inspirada en la aurora boreal, crea un ambiente acogedor que refleja la esencia creativa y dinámica de Groenlandia. El centro no solo celebra las expresiones artísticas contemporáneas, sino que también promueve la preservación de las tradiciones inuit. Talleres, conferencias y eventos comunitarios se llevan a cabo regularmente, brindando a los lugareños y visitantes la oportunidad de sumergirse en la cultura y la creatividad groenlandesas.

Museo de Arte de Nuuk

El Museo de Arte de Nuuk encanta a los visitantes con su rica exhibición de la creatividad artística local e internacional. Este museo, a orillas del fiordo de Nuuk, presenta una colección diversa que abarca desde obras tradicionales inuit hasta expresiones contemporáneas. Los visitantes pueden explorar las galerías que exhiben esculturas, pinturas y medios audiovisuales, proporcionando una ventana única a la compleja intersección entre la cultura inuit y las influencias artísticas globales.

También destaca la obra de artistas groenlandeses contemporáneos, brindando una visión fascinante de la evolución del arte en la región. Además de las exposiciones permanentes y temporales, el Museo de Arte de Nuuk organiza eventos culturales, charlas y actividades educativas, fomentando la apreciación y comprensión de las ricas tradiciones artísticas de Groenlandia.

Aurora boreal en Nuuk

En la oscura y gélida noche del Ártico, la ciudad de Nuuk se convierte en un escenario único para presenciar uno de los fenómenos naturales más deslumbrantes, la aurora boreal. Este espectáculo celestial, conocido como «Arsaniit» en la lengua inuit, pinta los cielos con pinceladas de colores vibrantes, creando un telón de luces danzantes que captura la imaginación de aquellos afortunados de presenciarlo. El cielo del Ártico se convierte en un lienzo en constante cambio, adornado con tonalidades de verde, púrpura y rosa que se reflejan en la gélida atmósfera.

Los alrededores naturales de Nuuk, con sus imponentes montañas y la vastedad del océano Ártico, añaden un marco impresionante a este fenómeno celeste. La aurora boreal se convierte en una experiencia casi mística, donde la conexión con la naturaleza y la magnificencia del universo se hacen palpables. Los residentes y visitantes de Nuuk tienen la oportunidad de disfrutar de este espectáculo cósmico, ya sea desde el corazón de la ciudad o aventurándose hacia las afueras para escapar de las luces urbanas y sumergirse completamente en la inmensidad del cielo ártico. Además, un recuerdo en forma de puzzle aurora boreal es perfecto para recrear este fenómeno visual.

Catedral de Nuuk

Construida en 1849, la Catedral de Nuuk fusiona la espiritualidad con la arquitectura moderna y ha experimentado varias renovaciones a lo largo de los años. Los visitantes son recibidos por la imponente fachada de madera roja, una característica distintiva que se destaca contra el paisaje ártico circundante. Una vez dentro, la catedral revela una serenidad impresionante con sus altos techos abovedados y pequeños ventanales que filtran la luz ártica, creando una atmósfera de paz y contemplación.

Entre sus detalles arquitectónicos más relevantes, su aspecto más destacado es sin duda la torre central que se alza en la entrada de dicha edificación, el cual mantiene un aspecto muy similar al de una aguja. Hoy en día la Catedral de Nuuk es utilizada como un punto de reunión para todo tipo de eventos a nivel nacional, especialmente en el Día Nacional de Groenlandia, el cual se celebra el 21 de junio de cada año.

Estatua de Hans Egede

La Estatua de Hans Egede, una figura monumental y significativa en Nuuk, rinde homenaje al misionero y colono noruego-danés que fundó la ciudad en 1728. Ubicada en un entorno pintoresco junto al mar, la figura de bronce de Hans Egede se alza sobre un pedestal, proyectando su mirada hacia el horizonte, recordando la visión y el espíritu pionero del hombre que desempeñó un papel crucial en la historia de la colonización de Groenlandia.

Esta estatua, erguida en 1921 para conmemorar el tercer centenario de la llegada de Egede a Groenlandia, se ha convertido en un ícono de la ciudad. Para los visitantes, su ubicación estratégica en el paseo marítimo proporciona un entorno tranquilo para disfrutar de la belleza natural de Nuuk mientras se aprende sobre la historia de la ciudad. Como una pequeña curiosidad, esta es una réplica exacta de «Hans Egede», una obra del artista August Saabye la cual se encuentra a las afueras de una iglesia en Copenhague. ​

Qué comer en Nuuk

Los platillos de la escena gastronómica de Nuuk se testacan por su conexión con el entorno natural ártico, así como la incorporación de productos frescos y autóctonos. Los amantes del pescado encontrarán delicias como el «Suaasat», un guiso tradicional de carne de foca, caribú o reno, cocido con cebolla, patatas y especias. El «Mattak», grasa de ballena con piel de ballena, es una especialidad local que refleja la herencia cultural inuit. En caso de buscar algo más «tradicional», los restaurantes sirven desde cocina gourmet hasta platos más casuales como hamburguesas de carne de reno o pizzas con mariscos locales.

Para una experiencia auténtica, los mercados son paradas obligatorias; aquí encontrarás desde frutas frescas hasta pescados y mariscos recién capturados, además de bocadillos callejeros como el «Kiviaq», un plato tradicional de aves marinas fermentadas durante meses. Además, no te pierdas el café groenlandés, donde se sirve el «Kaffemik». Esta es una oportunidad para probar una mezcla local de café acompañado de bocados dulces caseros, como puede ser el «Blaebærgrød», un postre hecho con bayas locales.