Cerdeña es un verdadero tesoro del Mediterráneo, albergando en su interior numerosas calas rodeadas de formaciones rocosas y vegetación exuberante. Si alguna vez soñaste con encontrar un rincón solo para ti, donde el sonido del mar sea la única compañía, estas bahías son la respuesta. Nada se compara con deslizarte por aguas turquesa, rodeado de paredes de granito y arena suave bajo tus pies.
Respirar el aire del Mediterráneo mientras descubres estos secretos costeros es sumergirse en un mundo que combina aventura, relajación y belleza natural en perfecta armonía. Cerdeña es un lugar que despierta todos los sentidos y permite conectar con la esencia del Mediterráneo. Prepárate para descubrir la Cerdeña más auténtica, donde cada playa es un pequeño paraíso esperando ser explorado.
Bahía de Luna, Golfo de Orosei

Entre los escarpados acantilados del Golfo de Orosei, entre Baunei y Dorgali, se encuentra la impresionante Cala Luna. Al llegar, lo primero que llama la atención son sus verticales paredes de roca, salpicadas de hasta ocho cuevas naturales que parecen esculturas talladas por el mar y el viento a lo largo de siglos. La playa, de arena dorada y suave, se curva delicadamente formando una media luna, de ahí su nombre, y sus aguas azul profundo invitan a zambullirse y descubrir los secretos del fondo marino. Sobre la cala, un bosque de matorrales y pinos permite realizar rutas de trekking que revelan panoramas únicos del Golfo de Orosei.
Cala Luna es accesible a pie mediante un sendero exigente desde Cala Fuili, ideal para aventureros que disfrutan del contacto directo con la naturaleza, o en barco desde Cala Gonone, Santa Maria Navarrese y Arbatax, opción perfecta para quienes prefieren llegar relajadamente. Entre la pesca submarina, el kayak y el simple disfrute de un entorno casi intacto, esta cala se ha convertido en un símbolo de las bahías secretas de Cerdeña.
Bahía del Príncipe, Arzachena
La Bahía del Príncipe, rodeada por rocas de granito rosa y la vegetación mediterránea, se convirtió en la favorita de Karim Aga Khan IV, quien quedó prendado de su belleza en un viaje por la isla en los años sesenta. Su fascinación por este tramo de litoral salvaje inspiró el desarrollo de la Costa Esmeralda, donde la arquitectura se funde con el entorno, respetando la naturaleza y recuperando elementos de las construcciones tradicionales sardas.
Desde el parking se accede tras un paseo de unos quince minutos por un sendero en pendiente que combina calle asfaltada y tierra. Este pequeño esfuerzo queda recompensado al vislumbrar el escenario de ensueño que se abre ante tus ojos. Las formaciones rocosas que abrazan la cala y la maquia circundante proporcionan una sensación de aislamiento que hace de este lugar un refugio único. No es casualidad que la Playa del Príncipe figure entre las bahías secretas de Cerdeña más codiciadas.
Bahía de Porto Istana, Olbia

Ubicada en la base de Cabo Ceraso, frente al impresionante perfil de Isola Tavolara, tenemos la Bahía de Porto Istana. Hablamos de un conjunto de cuatro calas separadas por pequeñas franjas rocosas, lo que permite recorrer distintos tramos y encontrar rincones más tranquilos, aunque en temporada alta la multitud suele hacerse notar. La proximidad a Porto San Paolo y la conexión con Olbia mediante autobús hacen que llegar sea sencillo, mientras que quienes prefieren el coche cuentan con un parking de pago o uno gratuito a solo unos minutos caminando.
Por su parte, la playa cuenta con varios chiringuitos donde reponer fuerzas, aunque conviene llegar temprano para asegurarse un lugar bajo la sombrilla, ya que las hamacas ocupan gran parte del espacio. Porto Istana atrae también a aficionados del surf y actividades subacuáticas, quienes aprovechan la claridad de sus aguas y la cercanía a Tavolara para explorar el fondo marino. A pesar de que la playa está poco resguardada del viento, su belleza y el ambiente vibrante la convierten en un destino imprescindible para quienes buscan una experiencia diferente en la Costa Esmeralda.
Bahía de Poetto, Cagliari
Ahh… La Bahía de Poetto, un litoral de ocho kilómetros que combina la energía urbana con la tranquilidad del mar cristalino. Conocida hoy como la “Playa de los Cien Mil”, Poetto ha dejado atrás su pasado discreto para convertirse en un destino que atrae a locales y turistas por igual. Campos de voleibol, centros de navegación, cursos de inmersión y alquiler de canoas permiten explorar el Golfo de los Angeli de múltiples maneras, mientras que el kitesurf y el surf encuentran aquí un escenario ideal. Los niños disfrutan de las aguas poco profundas en la primera sección desde Quartu, y los paseos al atardecer, con un helado en la mano, se convierten en un ritual inolvidable.
Poetto también es una puerta hacia la historia y la cultura de Cerdeña. La torre española del siglo XVII, ubicada en la quinta parada de autobús, ofrece vistas panorámicas del promontorio de Calamosca y de la cercana Cala Fighera, recordándonos que incluso las playas más concurridas esconden secretos por descubrir. No sorprende que, entre las bahías secretas de Cerdeña, esta playa siga siendo un referente para quienes buscan belleza y vitalidad en cada visita.
Bahía La Pelosa, Stintino

En el extremo noroeste de Cerdeña, donde el Mediterráneo se muestra en todo su esplendor, se encuentra la Bahía La Pelosa. Frente a la playa, un pequeño islote se alza con su icónica torre aragonesa del siglo XVI, símbolo histórico de La Pelosa. Los más aventureros pueden nadar hasta allí y disfrutar de la panorámica desde un lugar que parece detenido en el tiempo. Mientras tanto, Stintino, un antiguo pueblo de pescadores, ofrece la infraestructura turística necesaria sin perder su encanto local, integrándose de manera natural con esta maravilla costera.
Eso sí, desde HuellasViajeras te avisamos que visitar La Pelosa requiere planificación: el acceso diario se limita a 1.500 personas y es obligatorio reservar con antelación y usar esterillas bajo la toalla, una medida pensada para preservar su delicado ecosistema. Aun así, cada minuto bajo el sol y entre estas aguas turquesas recompensa cualquier esfuerzo.
