Zaragoza, capital de la comunidad autónoma de Aragón, es una de las ciudades más importantes de España. A nivel turístico, su ubicación permite ser un punto de partida perfecto para acceder en poco tiempo a pueblos históricos, parajes naturales y rutas culturales para hacer escapadas de uno o varios días. De esta forma, viajar en coche desde Zaragoza ofrece una libertad difícil de igualar, ya que permite organizar el itinerario a medida, parar en miradores, paradores, visitar varios destinos en la misma jornada y explorar zonas menos accesibles en transporte público.
En este contexto, opciones como el renting de coches en Zaragoza y el alquiler de vehículos en Zaragoza se han vuelto especialmente interesantes para turistas y viajeros frecuentes. Empresas como Alcocars, especializada en renting a medida y alquiler de toda clase de vehículos, ya sean coches, furgonetas, todoterrenos 4×4, autocaravanas… facilitan el acceso a un vehículo adaptado a cada necesidad. Tanto si se trata de una escapada en pareja, un viaje familiar o una ruta en grupo con más equipaje, disponer del modelo adecuado mejora la comodidad y permite aprovechar mejor el tiempo.

Por ello, el servicio de alquiler de furgonetas de 9 plazas en Zaragoza se ha convertido en una opción interesante para aquellos grupos grandes que quieren optimizar sus vacaciones en esta provincia aragonesa. De la misma manera, otros servicios como alquiler de furgonetas de carga, orientado a profesionales que deben realizar trabajos específicos o a mudanzas, también es una opción disponible en Alcocars.
En este caso, en Huellas Viajeras nos centraremos en la parte turística de la provincia de Zaragoza, hablando de esos destinos que visitar en un viaje por carretera. Para ello, en este artículo repasamos algunas de las mejores escapadas para descubrir en coche, destacando qué ver en cada lugar y por qué merece la pena incluirlo en una ruta.
Monasterio de Piedra
El Monasterio de Piedra es una de las escapadas más populares desde Zaragoza, especialmente para quienes buscan naturaleza y paisajes únicos. Este paraje, situado en un entorno espectacular, es un parque natural lleno de cascadas, senderos y rincones de gran belleza. La opción de llegar en coche permite organizar la visita con libertad, logrando de esta forma para pasar el día completo sin prisas. Este destino es perfecto para quienes quieren desconectar y disfrutar de una experiencia visual mágico dentro de la provincia.
Lo más destacado del Monasterio de Piedra es su recorrido por el parque, donde encontrar cascadas como la Cola de Caballo y numerosas pozas rodeadas de vegetación. Los caminos están bien señalizados, lo que permite realizar una ruta cómoda, apta para la mayoría de visitantes. Además, el contraste de colores que se forma entre el agua, la roca y el bosque crea un marco perfecto para los amantes de la fotografía.
Tarazona

Tarazona es una de las ciudades con más singularidad de la provincia de Zaragoza, una escapada perfecta para amantes del patrimonio histórico. Esta localidad, con su casco antiguo lleno de callejuelas, plazas y edificios históricos, refleja una mezcla cultural muy característica. Tarazona destaca por su herencia mudéjar y por la belleza de su entorno, a los pies del Moncayo.
Uno de los grandes imprescindibles de Tarazona es su catedral, un monumento espectacular que combina elementos de estilos gótico, renacentista y mudéjar. Asimismo, la plaza de toros vieja, construida sobre un antiguo monasterio, es otro de los rincones más curiosos, con su característica planta octogonal. Además, Tarazona también ofrece una excelente oportunidad para disfrutar de gastronomía local y del turismo de interior. Para quienes buscan una escapada diferente desde Zaragoza, es una opción muy completa: historia, arquitectura, tradición, gastronomía y paisajes naturales.
Sos del Rey Católico
Sos del Rey Católico es uno de los destinos más recomendables para una escapada de un día desde Zaragoza si lo que se busca es un pueblo medieval. Su casco histórico está perfectamente conservado, con calles de piedra, casas tradicionales y una atmósfera que transporta al visitante a otra época. El viaje es sencillo y llegar en coche es cómodo, lo que hace que organizar la visita se pueda hacer sin prisas, dando la opción de pasar todo el día o combinar el viaje con otros pueblos cercanos.
Entre los lugares más importantes que ver en Sos del Rey Católico destaca la Plaza Mayor, punto central del pueblo y lugar perfecto desde el que comenzar la ruta. Desde allí, merecen una visita la iglesia de San Esteban y el castillo, que ofrece una perspectiva histórica del municipio y unas vistas espectaculares de sus alrededores. Sos, como su nombre indica, es conocido además por ser el lugar de nacimiento del rey Fernando el Católico, lo que añade un valor cultural importante.
Belchite

Belchite es una escapada diferente y profundamente impactante dentro de la provincia de Zaragoza. En Belchite, su principal atractivo es el llamado Pueblo Viejo, un conjunto de ruinas que conserva la huella histórica de la Guerra Civil Española. Eso sí, Belchite no es solo un plan cultural, sino una experiencia que invita a la reflexión. El pueblo transmite una atmósfera distinta, haciendo que recorrerlo permita comprender parte de la historia más reciente del país.
El Pueblo Viejo se suele visitar mediante recorridos organizados que explican el contexto histórico y su evolución. Las ruinas de iglesias, calles y edificios abandonados forman un escenario sobrecogedor, dejando sin palabras a los que lo ven por primera vez. La torre de la iglesia de San Martín y los restos de otras construcciones religiosas son algunos de los puntos más reconocidos. Por otro lado, Belchite también cuenta con un pueblo nuevo, construido posteriormente, donde se puede completar la visita con un paseo más tranquilo.
Daroca
Daroca es otro de los pueblos más interesantes de la provincia de Zaragoza por su fuerte carácter medieval, así como por su impresionante conjunto defensivo. Esta localidad, rodeada por murallas y situada en un entorno de gran belleza, ofrece una escapada pensada para aquellos que disfrutan del patrimonio histórico. La llegada en coche facilita el acceso y permite recorrer el pueblo con calma, descubriendo sus rincones sin depender de horarios.
Uno de los grandes atractivos de Daroca es su muralla, que se extiende por el entorno del pueblo, creando una imagen espectacular. De igual manera, destacan sus puertas medievales, como la Puerta Baja y la Puerta Alta, que dan acceso al casco histórico. En el interior, la basílica de Santa María de los Corporales es una visita básica por su valor artístico y religioso. Daroca es un destino que mezcla historia, arquitectura y tranquilidad, en un entorno que ofrece vistas increíbles para quienes buscan desconectar.
